Chicas, fiesta y sexo en Barcelona

Chicas, fiesta y sexo en Barcelona

Ayer era viernes, el día que más me gusta de la semana. Trabajo en Barcelona en una agencia de chicas. Un trabajo que para todos mis amigos es la leche pero la verdad es, que es muy complicado. Estoy en la oficina controlando las fichas de las chicas más guapas que hay como escort en Barcelona, sesiones de fotos para que las fichas sean perfectas y eso me hace estar toda la semana cachondo perdido. Son mis compañeras de trabajo. Ellas realizan lo que más les gusta y yo como director de marketing lo que me toca. Me las follaría a todas, a todas las horas del día, pero no puede ser. A ellas les gusta trabajar en la agencia como chicas de compañía y lo disfrutan, pero sobre todo lo que más les gusta es el dinero que cobran por acompañar a personas en sus encargos. Pueden ser servicios de compañía, servicios eróticos, reuniones de trabajo, viajes, soledad… y yo no hago más que pensar en lo que pueden disfrutar las personas que  contratan a nuestras chicas y chicos escort.

Ayer viernes tuvimos una cena de empresa, los máximos dirigentes de escorts2000 nos llevaron de cena a todos los que componemos esta gran familia. La verdad es que en ese aspecto no podemos tener quejas, nos cuidan y miman como si todos fuéramos accionistas de esta gran compañía. Cenamos en un gran restaurante de Barcelona al que no le haré publicidad y no por que no se lo merezca, ya que nos dieron de cenar de maravilla, pero bueno ahí se queda.

Fuimos de fiesta, tomamos unas cuantas copas y sobre las tres de la madrugada nos desplazamos a una de nuestras viviendas de la capital de Barcelona. Una de las viviendas que nuestros clientes tienen para disfrutar de nuestr@s escort. Allí todo cambio, varias de mis compañeras de trabajo se empezaron a desatar y el sexo comenzó aparecer. Yo no daba crédito y no me atrevía a dar un paso adelante y cumplir lo que deseo todos los días, tener sexo con una de las chicas de la agencia, una de las escort más bellas y atractivas de Barcelona. Con el paso de los minutos todo fue creciendo y al final me invitaron a participar. No me lo creía, estaba besando a una de mis compañeras mientras otra jugaba con mi miembro, a la vez que otra le hacía un oral a esa linda escort. Fue increíble y terminé la noche habiendo disfrutado sexualmente de cada una de esas lindas escort. No tuve penetración con todas pero si sexo con cada una de mis lindas compañeras. Fue una cena inolvidable, una orgía para el recuerdo. Ahora pienso en el lunes, en las caras que podemos tener cada uno de nosotros al vernos después de haber disfrutado todos con todos de un gran día de sexo.

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