Follando con mi vecino

Follando con mi vecino

Desde hace mucho que quiero follar con mi vecino, he tenido sueños follando con mi vecino y todavía no lo logro. Durante todo el tiempo que llevaba como escort siempre me imagino follando con mi vecino pero nunca he conseguido quedar con él. Es un chico guapísimo de veintitantos, me le estuve insinuando durante mucho tiempo, llegue a pensar que no le gustaba, también llegue a pensar que era gay hasta que una vez lo vi follando en un coche con una tía.

Soy una escorts sevilla, mi pelo es negro, soy de contextura algo delgada y pecosa debido a mi piel un tanto blanca, tengo lo mío como todas pero mi experiencia es lo que me hace destacar entre las otras escort sevilla y quizás hasta las escorts mallorca.

La ultima semana del mes de enero se dañó mi una tubería y había una fuga de agua, aproveché la ocasión para invitar a mi vecino y que me ayudara con esto, podía pagarle a alguien para que lo reparara pero quería una excusa para que el vecino entrara en mi casa. El chico se propuso a ayudarme inspeccionó la fuga y señaló lo que tocaba cambiar, mientras el buscaba la forma de cambiarlas fui a la cocina para prepararle un bocadillo al chico.

Cuando estaba en la cocina el chaval de 23 años me cogió por la espalda y me apretó los dos lados de la cintura con sus manos hundiendo sus dedos en mi carne, yo quedé como en shock, petrificada, sentí que unos escalofríos me recorrieron mi cuerpo, se me fueron las luces de mis ojos era algo que no esperaba después de tanto tiempo insinuándome, supe que iba a dejar pasar esta oportunidad. Él me quitó de las manos el plato con los bocadillos, me dio un beso, me apretó contra él y nos fundimos en un beso que hasta me pareció agradable por la ternura y delicadeza con que lo hizo ese chaval.

Le hice quitar la ropa, le dije que quería apreciar su polla y meterla toda en la boca como una verdad escort lo sabe hacer, empecé a chuparlo como una hambrienta después de unos minutos él se acomodó en sillón de la sala, yo me senté sobre él ayudando a introducirme toda su polla, me sentí sumisa en aquel momento, él tenia el control y eso me excitaba. Me agarraba de la cintura y me apretaba las tetas, me agarraba la cabeza y me hacía bajar la mía para besarme el cuello, en la boca y mis orejas mientras me susurraba cosas como “si estás rica”, “todo el mundo debe disfrutar mucho contigo”, “eres una puta hermosa” decia mientras me embestía.

Sin Comentarios... ¡Escribe Uno!

Sé el primero en unirte a esta conversación.

¡Danos Tu Opinión!

  • (No será publicado)