Mi amigo contrató una escort

Mi amigo contrató una escort. Me gustaría que me dierais consejos y me dijeseis que debo hacer. Soy un chico de Barcelona de 23 años, estudio derecho en la facultad de derecho  de la universidad de Barcelona, cerca del Camp Nou. En la universidad conocí hace ya más de dos años a la que hasta ahora es mi chica. Una preciosa chica de 22 años, que llama  la atención y no sólo a mi. Mi reina se llama Andrea. En su tiempo libre trabaja como modelo de imagen para conocidas marcas y eventos que se organizan para la alta burguesía, o eso es lo que ella me ha dicho a mi durante estos dos años que llevo saliendo con ella. La creo, por que la he visto en conocidas revistas posando con su precioso cuerpo y linda cara, “pero bueno…”

Hace cosa de tres meses me jugué con un amigo que es del Real Madrid, 300 euros; eran para gastarlos en una escort de lujo, a cambio de sexo. La apuesta era sencilla, yo apostaba a que el Barcelona llegaría líder o por delante del Real Madrid al clásico del Bernabéu, y él, al revés. Lógicamente, desde hace ya dos semanas con la derrota del  equipo blanco en el Sánchez Pizjuán en Sevilla ,mi apuesta está ganada.

Dicho y hecho. Este sábado pasado era el gran día, habíamos quedado para comer, el llamaría a una escort de lujo para quedar con ella sobre las 17:00 horas de la tarde, por un tiempo de una hora. Yo no podía ir a mi piso con mis padres y el encuentro lo organizó  él en casa de sus tíos. Sus tíos tienen un piso en Barcelona como segunda residencia y prácticamente todo el año está desocupado. Llegó la hora y los nervios afloraban en mi piel, no había hecho esto nunca y había momentos en los que pensaba en echarme para atrás. No fue muy puntual y el timbre sonó a las 17: 21 minutos; mis manos sudaban y no sabía donde meterme mientras la chica contratada, la escort de lujo, subía por el ascensor.

Sonó el timbre de arriba y ya no había marcha atrás, encaré el pasillo camino de la puerta como un toro  por la estafeta en el encierro de Sanfermines de Pamplona, y la abrí. Una preciosa chica se encontraba tras ella, una preciosa chica que nada más ver mi cara de asombró, pigmentó su piel de un rojo tomate, como la mía. Sí, sí, era ella. La Andrea de mis sueños, la Andrea que me hace feliz cada día, mi novia. Andrea había sido contratada por mi amigo por 300 euros como una puta de lujo. Entró y fuimos al salón donde se encontraba mi amigo. “¿Sabías tú que era Andrea la persona que contratabas?” le pregunté. Él me contestó que no, que se había puesto en contacto con una agencia a través de esta web y que en las fotos que él había elegido no se visualizaba la cara. Así era, Andrea lo verificó y me dió todo tipo de explicaciones de por qué ejercía de escort en su tiempo libre. Al final acabó echándome ella a mí la bronca por contratar una puta… y ahora no se qué hacer.

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