Relato De Una Mamada

Relato De Una Mamada

Hola a todos:

Antes que nada quiero decir que el sexo oral en la mujer mejor conocido como “Cunillingus” es tan delicioso y placentero para nosotras las mujeres recibirlo como para muchos hombres el darlo, se de varios que con tan solo tocarnos con sus lenguas la vagina alcanzan a derramar toda su leche sin siquiera tocarse.

Personalmente lo que a mi me gusta es que lo hagan de la siguiente manera:
Mi punto G se encuentra mas al fondo de lo que una lengua puede alcanzar introduciéndose en mi vagina, así que prefiero una estimulación clitorial más que una penetración lingual, aunque la combinación es deliciosa, me gusta que empiecen con su lengua recorriendo mi clítoris en forma circular para que lo sientan crecer en sus labios, después que apliquen presión sobre el, me gustan las lenguas juguetonas así que me gusta que después de que ya lo tengo grandecito la lengua nuevamente lo recorra en su contorno y luego que esa lengua baje despacio, se introduzca como serpiente en mi vagina y en movimientos circulares por dentro trate de llenar todo el espacio que tiene por dentro, se salga y baje un poco mas estimulándome la membrana que se encuentra entre la vagina y el ano, eso me provoca una sensación muy placentera y cuando baja un poco mas y se encuentra con mi ano, mmm…

Relato De Una Mamada - Escort en Escorts2000
No puedo describir la sensación tan placentera que me provoca una lengua picando mi ano y cuando logra introducirse es sensacional, luego que suba nuevamente y se dedique a estimularme el clítoris porque después de mi ano seguro ya estaría al borde del orgasmo, pero una vez ahí, me gusta que ese clítoris tan ardiente sea tomado por entre los labios delicadamente y sea apretado y sorbido por la boca, que intenten casi arrancármelo sorbiéndolo dentro de la boca y mientras se encuentra dentro que la lengua le de golpecitos y lo recorra, ya mas caliente puedo aceptar hasta mordidas aunque delicadas desde luego, unos dientes apretándolo y mordisqueándolo me harán llegar al placer del orgasmo en segundos mas.
Lo lamentable es que si no fue bien hecho quedo lastimada y muy sensible en la zona lo que me provoca no dejar que nada ni nadie lo toque por momentos hasta que pase esa sensación de molesta sensibilidad, lo cual puede durar desde un par de minutos y hasta una hora o un poco mas dependiendo del daño que me hayan provocado.

 

La mejor mamada que he recibido y de la que tengo memoria fue hace como unos 4 años, estábamos David, mi esposo y yo de vacaciones en Acapulco, por casualidad era el “spring brake” en Estados Unidos, (dos semanas de vacaciones antes del inicio de la primavera, tipo de semana santa para las universidades) así que se llenan de jóvenes escandalosamente dispuestos a todo en cualquier lugar así que cuando llegamos al famoso Baby’O estaba repleto de gente por entrar, gracias a que nos conocen lo hicimos rápido, pero dentro por igual había mucha gente así que nos sentamos para quien lo conoce del lado izquierdo pegado en la pared a la mitad de la altura, como es normal en mi, en playa uso minivestidos y la mayoría muy pegados al cuerpo, sin ningun tipo de medias y siempre zapatillas altas abiertas, en pocas palabras me veía bien buena como dicen.

Bailamos y el ambiente con tanto joven empezó a calentar, así que David me tomaba y me apretaba de las nalgas al bailar aunque la música fuera de ritmo mas movido, me subió un poco el vestido y metía sus manos por debajo del vestido apartando mis nalgas, varias parejas empezaron a hacer lo mismo, David sabe como tocarme y encenderme, nos fuimos a la mesa y ahí seguía sus juegos, metiéndome las manos por donde podía sin dejar de besarme, hizo a un lado la mesita y me quito la tanguita.

Se agachó para darme besitos en el lugar preciso, pero estaba muy incomodo, así que se hincó en el piso me abrió las piernas y medio debajo y medio de lado de la mesita sacó la lengua y me mamó cuanto quiso, mis gemidos no pudieron ser disimulados pero si fueron ahogados entre la música y el balbuceo del lugar, entre los ojos cerrados y abiertos de vez en cuando me di cuenta del grupo de muchachos que estaban justo una mesa una fila debajo de la nuestra que no perdían detalle de lo que sucedía, yo no se si David ya se había dado cuenta o no pero cuando estuve a punto de alcanzar mi orgasmo con sus clásicas mordidas de labios en mi clítoris se levantó y se sentó junto a mi, me sacó una teta y mordisqueo mi pezón, después dejó de hacerlo vio a los muchachos que todos volteaban hacia nosotros y vio que en la mesa de junto ya había una pareja de jóvenes.

Me preguntó, cual te gusta, lo mire intrigado y sin decir nada apunte a un pelirrojo que se veía tan lorado que supuse que era el mas caliente de todos y no puedo negar que los pelirrojos son siempre muy calientes, por experiencia propia lo digo, y David le hizo una seña para que se acercara, David lo sentó a mi lado dejándole su lugar y le ofreció mi teta, no lo hizo mal el chico, después a una indicación de David se bajó dándome una deliciosa mamada, nunca supe si David les llamo a los otros 3 pues cuando sentí abrí los ojos, ya tenia el vestido enrollado en mi cintura, la parte superior arribita del ombligo y la inferior abajito del mismo, había dos chavos encargándose de mis tetas, uno cada uno, y el pelirrojo seguía mamando, no pude contenerlo y terminé como nunca lo había hecho, el pelirrojo sabía perfectamente donde y como apoyar su lengua y me hizo ver estrellitas, no niego que las mamadas de tetas ayudaron a ese increíble orgasmo.

Después que me repuse, lo jalé hacia arriba y tenía que corresponderle, me sentí obligada, David solo me miro cuando lo senté a mi lado y le abrí el cierre y se la saqué, me agaché y le di una deliciosa mamada que le hizo sacar los ojos de sus orbitas, y mientras lo hacía uno de sus amigos muy aventado se hincó y me abrió las piernas y nuevamente metió su lengua, no sabia mucho del arte mamatorio y mas que placer me lastimaba, me incorporé y tomándolo de la cabeza.

le di un beso en los labios y luego coloqué su boca sobre mi pezón y le dije con los dedos a un morenazoLmas bien negrito que venia con ellos y que aun seguía sentado viendo sin perder detalle que se acercara, cuando estuvo frente a mi sin decirle nada le indique que podía mamarme y sin esperar un segundo se hincó y metió su enorme lengua, eso me consta, los negros no nada mas tienen la verga grande sino también la lengua y la metió toda dentro de mi vagina y aunque no me alcanzaba el punto G me daba mucho placer sus lengüeteadas.

Mientras, me agaché nuevamente a seguir mamando al pelirrojo, estaba a punto de venirme de lo caliente que estaba así que no opuse resistencia y rompiendo mis propias reglas, recibí con gusto la leche del pelirrojo en mi boca la cual tragué hasta donde pude, porque nunca y hasta la fecha he visto o sentido una potencia semejante al derramarse, absolutamente de nadie, aventó abundantes chorros que no pararon pero con gran fuerza, tanto que si mi boca no los hubiera recibido puedo apostar que hubieran alcanzado los dos metros en los primeros disparos.

Pero el negro seguía mamando deliciosamente y terminé por segunda vez en la boca de otro extraño tan rico como lo fue la primera vez.

Me incorporé y tomé una servilleta y me limpié toda la saliva y mis jugos que escurrían de mi vagina, David ya había pagado la cuenta sin haberme yo dado cuenta y me tomó de la mano, me levanté y desenrolle mi vestido, me lo acomodé y salimos, en nuestro paso hacia la puerta había varias parejas teniendo sexo oral y otras mas cogiendo sin preocuparse de que los demás estaban ahí observando.

Por casualidad vimos dos días después a los muchachos cenando en un restaurante, nos invitaron a sentarnos con ellos, me senté entre uno rubio y el mismo negro, sentí varias manos debajo de la mesa que me tocaban y yo nunca dije que no a sus caricias, sin mas y entre la cena el pelirrojo desapareció debajo de la mesa y como el mantel lo tapaba, se las arregló para dejarme sin mi tanguita y darme otra de las mas deliciosas mamadas que he recibido en mi vida y para no gritar tuve que ahogar mis gemidos entre la boca del rubio y la del negro que no dejaban de meter su lengua ávida como de todo joven en mi boca luchando contra la mía.

Salimos y aunque ellos insistieron que fuéramos a la disco acompañándolos, no quise, cuando propusieron que nos fuéramos todos juntos a su hotel también me opuse, después David me preguntó el porque y le dije que siendo jovencitos no tendrían límite y me podían siendo capaces de entre los 5 y con David 6 de destrozarme follándome toda la noche, después me arrepentí porque me dije ¿qué mujer no es lo que desea?

Y… Tu, ¿Te gustó?, ¿Tienes alguna experiencia similar o diferente que me quieras contar?

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