Relato Erotico, un Sueño Hecho Realidad

Relato Erótico, un Sueño Hecho Realidad

Hola, buenas tardes, mi nombre es Laura, soy una mujer de 41 años nacida y con vida en Madrid capital. No se como me he atrevido, o mejor dicho, como me estoy atreviendo a escribir esto, una experiencia que me ocurrió a mediados del mes pasado, agosto del 2015. UN SUEÑO HECHO REALIDAD

En Septiembre del año pasado tuvo que cerrar la empresa a la que le había dedicado gran parte de mi vida, habiendo entrado como becaria, cuando tenia 26 años, con mis títulos universitarios pero sin conocimientos laborales prácticos, como para exigir más al contrato que me ofrecieron. Subí y subí de categoría hasta hacerme la mano derecha del fundador de la compañía, hasta que la dichosa crisis y según mi opinión la mala gestión que realizan el bi partidismo de este país con la pequeña y mediana empresa, nos hiciera cerrar, viéndome por primera vez sin empleo. He estado buscando trabajo desde entonces hasta hace poco sin descanso, con tan mala suerte que no ha habido manera alguna de conseguirlo. Bueno, voy a ir al grano, que parece que estoy contando mi  vida y en este portal web no es lo que la gente quiere leer.

Desde hace muchos años he tenido sueños eróticos con practicar sexo o tener una relación sexual extraoficial a mi relación sentimental en el puesto de trabajo, algo que me ha excitado muchísimo pensarlo durante mucho tiempo. Recuerdo estar en mi despacho y tener reuniones con clientes o futuros clientes  que nada mas ver a alguno de ellos, educados, elegantes y atractivos sentía como mi cuerpo empezaba a sentir calor, a la vez que mi vagina se humedecía empapando mis braguitas. Ese deseo sexual o fantasía fue creciendo según pasaban los años, contra mayor… peor, jejeje. Lo malo es que nunca tuve el valor de ofrecerme a ningún cliente, por muchas palabras bonitas e insinuaciones que siempre salen de la boca de un caballero, queriéndote seducir, sin saber la intención. Cierto es que las mujeres tenemos un sexto sentido para saber cuando un hombre te desea sexualmente o no, pero en mi puesto de trabajo no podía permitirme la posibilidad de malinterpretar y cometer un error de tal calibre, así que mas vale prevenir que lamentar.

Este verano, julio, he estado con mi marido en la Costa Dorada, pasando unas pequeñas pero intensas y bonitas vacaciones. Un gran día, así lo llamaré, coincidimos con otro matrimonio madrileño haciendo cola para poder sentarnos a comer una paella. Por motivos  extraños, la hora tardía y la falta de mesas, decidimos compartir una mesa de cuatro para dejar de esperar ambos matrimonios. Fue una comida diferente, inicialmente rara como nunca la había tenido, pero poco a poco entramos en una conversación mas profunda donde al cabo de un rato parecíamos cuatro amigos que llevaban tiempo de relación. ¡¡Notición!! después de casi un año desempleada, salí de la comida con empleo, algo increíble pero maravilloso.

El día 3 de agosto lunes, empecé a trabajar en la nueva empresa; otro sector, otros compañeros y otro despacho, lo importante, vuelvo a trabajar. Mi nuevo amigo de vacaciones, nuevo jefe, ha estado desde el primer día muy pendiente de mi, queriendo que me integrase lo antes posible en su filosofía de trabajo, tan pendiente como atractivo que es, para el cuarto día me ofreció acompañarlo a una reunión en la que yo no vi que pintase mucho. Me empezó a dar por pensar en cual sería su intención a la vez que me volvía el pensamiento de la  gran fantasía y deseo sexual que nunca, por mucho que lo había pensado y deseado, había realizado. Cada día que pasaba las miradas y sus palabras bonitas fueron aumentado hasta el día 23 de agosto, día en el que me dejé llevar y me besó en su despacho. Eran las 11h de la mañana  y espere hasta las 14:00h, hora en la que todos nos vamos a comer, para volver a su despacho, sin que ningún compañero estuviese en la oficina y poder cumplir mi fantasía. Me acerque a él y sin mediar palabra le solté el cinturón, pantalón y comencé a comerle la polla con una excitación jamás sentida, no veía, ni pensaba en nada que no fuera sexo, la situación y sentir como seria el momento en el que él penetrase mi vagina. Tuve mi primer orgasmo mientras lo acariciaba yo a él, algo jamás vivido, mi nivel de excitación era total. Sentía como mi húmedo coño quería ser acariciado y penetrado sin piedad y ese momento llegó, me penetró, llegando los dos al orgasmo al poco de hacerlo.

No he vuelto a tener sexo con él y nuestras miradas se han enfriado, quien sabe lo que pasará en los próximos días o meses. Yo lo único que puedo decir, es que me encantó y que por FIN, UN SUEÑO HECHO REALIDAD.

Gracias escorts2000 por tener este espacio.

Laura

 

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