Sin sexo en el camión

Sin Sexo en el camión

Me pasó el día 30 de octubre de este mismo año 2015. Soy un hombre de mediana edad, con 36 años, de Pamplona. Trabajo como transportista de vehículos y mi ruta es todos los días la misma. Me saqué el carnet de camión cuando tenía 23 años y nunca ejercí esa profesión hasta llegar la crisis  a la empresa constructora Pamplonesa en la que trabajaba. Actualmente trabajo para una empresa que es de transporte de vehículos y bajo coches a Barcelona y subo coches de Martorell, Barcelona, a  Pamplona.

Comencé mi ruta como todos los días, a las 6 menos cuarto de la mañana, ya con mi camión cargado. Realicé  el viaje con normalidad y a las 12 y cuarto del medio día me descargaron. Volví a cargar el camión para salir destino Pamplona y me puse en ruta. El trafico del día 30 era frutal y decidí detenerme en Vilafranca del Penedes a comer. No iba bien la cosa, había perdido mucho tiempo en la autopista AP7 y al volver a iniciar el trayecto, comuniqué a la dirección de mi empresa que no llegaba. No por llegar antes o después, sino por que me pasaba de las horas permitidas y  como todos los días, mi camión debia estar aparcado para las 7 y media de la tarde para completar el descanso. Me detuve en un área de servicio de Fraga, e hice un pequeño descanso que me correspondía, antes de iniciar el último tramo, hacía el descanso  de ocho horas, el más largo.

Me puse en carretera otra vez, pensando cual sería el mejor lugar para detener el camión y pasar noche. Llegué a Zaragoza y aparqué el camión en un área de descanso. Me asee y  preparé la cena. En esos momentos, se detuvo un turismo conducido por una chica de mi edad aproximadamente. Al cabo de dos horas, la chica seguía en el mismo lugar y no se había hecho ni bajar de su coche, cuando decidí acercarme para comprobar que todo estaba bien. Al preguntarle si todo iba bien, me comentó que no, que se había detenido con principios de ansiedad al echarse la noche,  que no tenía valor, que le daba mucho miedo volver a emprender el viaje de noche y sentir la misma angustia. Me ofrecí a ayudarla. “Llame a las personas que le esperan y cuéntales lo sucedido. Diles que estás bien, que descansarás y al amanecer saldrás hacia el destino”. Le ofrecí dormir en el Camión y no se si por miedo o no, acepto la invitación. Compartí con ella lo que tenía para cenar, y con un beso, tan tímido como cariñoso nos acostamos, cada uno en una cama del camión. Con el día perdido que tenía yo, que solo podía descargar y volver a cargar para salir el lunes, esperé a que amaneciese y ella tuviese la confianza necesaria para iniciar su viaje. Se despertó y me volvió a besar, agradeciendo lo que había hecho por ella. Nos dimos le teléfono, un abrazo muy cariñoso, un beso de despedida y cada uno reanudó su viaje.

Me he pegado todo el fin de semana pensando en ella, y he decidido llamarla para volverla a ver.

Gracias escorts2000 por este espacio. Se que no hubo sexo, pero es lo que me pasó.

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